A 13 de noviembre de 2018 (Nueva York, EEUU) – Cientos de miles de latinoamericanos continúan muriendo cada año por enfermedades relacionadas al tabaquismo, según la Sociedad Americana del Cáncer y Vital Strategies, coeditoras de El Atlas del Tabaco, sexta edición, ahora disponible en español. Si bien la proporción de la población que consume tabaco casi se ha disminuido a la mitad en la región gracias a las fuertes políticas de control del tabaco en algunos países, la región experimentó un aumento en las muertes relacionadas al tabaquismo, a más de 300.000 en 2016. Los gobiernos pueden reducir la carga económica, salud y social asociada al consumo de tabaco para las próximas generaciones mediante la implementación de políticas comprobadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Cada muerte causada por el tabaco se puede prevenir, y cada gobierno tiene el poder de reducir el costo humano y económico de la epidemia de tabaco”, dijo Jeffrey Drope, PhD, coeditor y autor de El Atlas del Tabaco y Vicepresidente Científico de Política Económica y Salud en la American Cancer Society. “Países como Brasil y Uruguay han reducido significativamente las tasas del tabaquismo, pero la prevalencia está aumentando en países en donde los gobiernos no han actuado. Estos países a menudo se encuentran entre los países con mayores dificultades económicas. La carga económica asociada al tabaquismo perjudicará aún más sus economías y oportunidades para un desarrollo sostenible. Los gobiernos deben resistir la influencia de la industria tabacalera e implementar políticas sólidas para evitar este destino “.

Según El Atlas del Tabaco, solo dos países de la región – Argentina y Chile – han aumentado el impuesto al tabaco en los niveles recomendados por la Organización Mundial de la Salud. El impuesto al tabaco es la política más efectiva para reducir el consumo de tabaco. Las tácticas de la industria tabacalera, que incluyen interferir en la elaboración de políticas y promover agresivamente los productos de tabaco con sabor para enganchar a los jóvenes, impiden un mayor progreso para disminuir la carga del tabaco.

“Desde el cultivo hasta la recogida de las colillas, el tabaco causa daños a la salud y al medio ambiente en cada etapa de su ciclo de vida”, dijo el Dr. Neil Schluger, Asesor Senior para la Ciencia en Vital Strategies y coeditor y autor de El Atlas del Tabaco. “El tabaco está vinculado a una lista cada vez más extensa de enfermedades, que agobian los sistemas de salud y exacerban la pobreza. También perjudica a los no fumadores, especialmente a las mujeres y niños expuestos al humo del tabaco, y a los trabajadores del tabaco que corren el riesgo de desarrollar una intoxicación por nicotina causada por el contacto de la piel con la hoja de tabaco. Los líderes regionales han adoptado estrategias aprobadas y nuevas para reducir el consumo de tabaco, como los impuestos altos al tabaco, las grandes advertencias sanitarias y las prohibiciones de aditivos. Esperamos que sus esfuerzos animen a otros líderes a seguir su ejemplo “.

Casi todos los países de América Latina son parte del Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para el Control del Tabaco, el tratado mundial de salud que les exige adoptar medidas probadas para reducir el consumo de tabaco, pero ningún país de la región ha promulgado todas estas medidas al más alto nivel. Los líderes regionales y ejemplos de mejores prácticas incluyen:

  • Uruguay, en donde la prevalencia de tabaquismo disminuyó del 40% en 2006 al 21,6% en 2017, y es un líder mundial en la adopción de advertencias sanitarias y en la presentación única por marca.
  • Brasil que ha implementado políticas de control del tabaco progresivamente más fuertes para reducir a la mitad la prevalencia del tabaquismo desde el año 1980.
  • Panamá, que implementó una política modelo para prohibir la comercialización del tabaco.
  • Colombia, que implementó leyes y reglamentos estrictos antitabaco, y
  • Argentina y Chile, que son los únicos países de la región que actualmente cobran impuestos por el tabaco al nivel más alto recomendado por la OMS.

En Colombia, donde los cigarrillos eran comparativamente baratos, los aumentos de impuestos aprobados en 2016 llevaron a una reducción del 15 por ciento en el número de fumadores. En México, una reciente encuesta nacional de salud halla un ligero aumento en las tasas de tabaquismo, a pesar de que el gobierno estableció una línea nacional para dejar de fumar, recursos para dejar de fumar y grandes advertencias sanitarias en los paquetes de tabaco. Esto sugiere que México necesita adoptar una política de control del tabaco más fuerte y más integral.

“Los defensores de la salud necesitan usar datos sólidos para refutar la información errónea de la industria tabacalera y alentar a los tomadores de decisiones y al público a apoyar el control del tabaco”, dijo Blanca Llorente, Asesora Técnica de la Fundación Anáas de Colombia. “Un caso centrado en los datos para aumentar los impuestos al tabaco hizo que Colombia pasara de tener los precios de tabaco muy bajos de la región, a precios más cercanos al promedio regional. Necesitamos aprovechar ese éxito para aumentos adicionales en Colombia y replicarlo en otros países en donde el tabaco es demasiado asequible. Recomiendo El Atlas del Tabaco como un recurso clave para obtener información sobre temas como los impuestos al tabaco y las ventas ilícitas“.

 

“México está progresando en la lucha contra la epidemia del tabaco, pero tenemos que hacer mucho más para proteger a nuestra gente, especialmente a nuestros jóvenes”, dijo Erick Antonio Ochoa, Director de Iniciativas para el Control del Tabaco, Fundación InterAmericana del Corazón México. “El Atlas del Tabaco demuestra los beneficios que podríamos obtener de las leyes nacionales totalmente libres de humo, completamente integrales y fuertemente aplicadas, y la implementación de aumentos significativos, por encima de la inflación, en los impuestos al tabaco para impedir el inicio de fumar entre los jóvenes y reducir el consumo entre los fumadores actuales. Es hora de actuar”.

El consumo de tabaco está aumentando en los países que no han adoptado políticas sólidas del control del tabaco, nos dejará futuros aumentos en las enfermedades relacionadas al tabaco, muertes prematuras, y sus altos costos relacionados. La industria tabacalera sigue apuntando agresivamente a toda la región, especialmente a sus jóvenes. Se necesitan medidas urgentes en países donde el consumo de tabaco entre los jóvenes aumenta, como en Surinam, donde el consumo de tabaco entre los jóvenes aumentó del 13.5% en 1990 al 20.3% en 2015 y en Guatemala, donde el consumo de tabaco entre los jóvenes aumentó del 7.6% en 1990 al 11.2% en 2015.

La Sociedad Americana del Cáncer y Vital Strategies urgen a todos los países de la región a utilizar El Atlas del Tabaco para acelerar la implementación y el cumplimiento de las mejores prácticas y las políticas de control del tabaco que salvan vidas.

Descargue una hoja informativa sobre la epidemia en América Latina.