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Cómo dejar de fumar

Dejar de fumar tiene beneficios significativos inmediatos y a largo plazo independientemente de la edad del fumador. Los gobiernos deben diseñar planes integrales para ayudar a quienes quieren dejar de fumar, con los trabajadores de la salud  en la primera línea de atención, que es probablemente la más eficaz.

Dejar el consumo del tabaco produce beneficios de salud a cualquier edad. Para los fumadores, dejar de fumar es una de las mejores maneras de añadir años a sus vidas. Los beneficios de dejar el hábito ocurren casi de manera instantánea y la mayoría de los fumadores quieren dejar de fumar. Sin embargo, dejar de fumar resulta difícil para la mayoría de los fumadores y la mayor parte hace muchos intentos para dejar de fumar a lo largo de su vida, tiempo durante el cual están perdiendo años de vida. Además, dejar el consumo del tabaco es una intervención sanitaria costo-efectiva. Por consiguiente, los gobiernos y los prestadores de servicio de salud deben poner a disposición más recursos que sean accesibles para ayudar a los consumidores de tabaco a dejar el hábito, conforme está consagrado en el Artículo 14 del CMCT de la OMS. No obstante, la mayoría de los gobiernos le están fallando a los que desean dejar de fumar.

Es importante alcanzar a los fumadores jóvenes con mensajes y ayudas para dejar de fumar. Entre más joven sea alguien cuando deja de fumar, es mayor el beneficio en cuanto a los años de vida salvados. El tabaquismo causa la pérdida de una década de vida, pero, dejar de fumar antes de los 40 años de edad puede básicamente devolver en promedio 9 de esos años, porque dejar el hábito a esa edad reduce la probabilidad de muerte por enfermedades relacionadas con el tabaquismo en un 90%. Al mismo tiempo, conseguir que los fumadores adultos dejen de fumar ayuda a la salud de la población casi de manera inmediata.

El sistema de salud y los trabajadores de la salud deben estar en la primera línea de la cesación tabáquica. Ellos pueden alcanzar a muchos consumidores de tabaco directamente, interactuar regularmente con ellos especialmente, en momentos clave de la vida (por ej., diagnóstico de una enfermedad, embarazo, etc.), y normalmente son una fuente de información confiable. Esta estrategia también es económica pues se utiliza la infraestructura sanitaria existente. El abandono del tabaquismo debe estar integrado al trabajo de los profesionales de la salud capacitándolos para: 1) preguntar a las personas si fuman y registrarlo, 2) aconsejar a los fumadores a que dejen el hábito, y 3) ofrecer activamente ayuda para dejar de fumar. Actualmente, menos de la mitad de los países ni siquiera ayudan a los trabajadores de la salud a dejar de fumar o a integrar la cesación tabáquica a la consejería médica básica, y menos de un tercio ordenan registrar el consumo de tabaco en el historial del paciente.

En la actualidad, hay muy pocos ejemplos de estrategias exitosas a nivel de la población para dejar de fumar. Los gobiernos deben invertir en la promoción del abandono del tabaquismo desarrollando estrategias nacionales y guías basadas en la evidencia y asignando recursos suficientes para su implementación. Los gobiernos pueden abrir y mantener líneas de asistencia telefónica para dejar de fumar, promover y apoyar la consejería para quienes quieren dejar el hábito (incluyendo servicios de mensajes de texto de teléfonos móviles), hacer que los medicamentos para dejar de fumar sean más accesibles y asequibles y establecer programas de comunicación masiva para promover el abandono del hábito. En 2017, solo una cuarta parte de las partes del CMCT OMS tenía un presupuesto claramente identificado para la cesación tabáquica y menos de una cuarta parte tenía una línea nacional de ayuda telefónica gratuita. Además, con solo unas pocas excepciones; los países con un Índice de Desarrollo Humano (IDH) más bajo están luchando al máximo a fin de desarrollar estrategias para dejar de fumar. El aumento de los impuestos al tabaco es coherente con estos esfuerzos: unos impuestos más altos promoverían el abandono del hábito y una parte de estos nuevos ingresos impositivos podría apoyar a los programas para dejar de fumar.


Beneficial Health Changes Include:

Los fumadores desean dejar de fumar

WHO Cessation Index Índice de la OMS sobre el abandono del hábito

Referencias

Nilan K, Raw M, McKeever T, Murray R, McNeill A. 2017. Progress in implementation of WHO FCTC Article 14 and its guidelines: a survey of tobacco dependence treatment provision in 142 countries. Addiction.

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Tengs TO, Adams ME, Pliskin JS, Safran DG, Siegel JE, Weinstein MC, Graham JD. Five hundred life-saving interventions and their cost-effectiveness. Risk Anal 1995; 15: 369–90.

Raw M, Ayo-Yusuf O, Chaloupka F, Fiore M, Glynn T, Hawari F, Mackay J, McNeill A, Reddy S. Recommendations for the implementation of WHO FCTC Article 14 on tobacco cessation support. Addiction 2017, online: http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/add.13893/full