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Políticas antitabaco

Debido a que el humo de segunda mano mata aproximadamente un millón de personas cada año, la protección integral contra el humo de tabaco, debería ser un pilar de los programas de control del tabaco de todos los países. Dichas políticas también hacen que fumar en público sea poco común, disminuyendo la iniciación del hábito en los jóvenes.

Crear ambientes libres de tabaco es una intervención vital para el control de tabaco que sirve a fines importantes. Primero que nada, estas leyes protegen a los no fumadores de los efectos perjudiciales del humo de segunda e incluso de tercera mano. El humo de segunda mano se ha asociado a la mayoría de los mismos efectos perjudiciales para la salud del tabaquismo directo. De hecho, un estudio de empleados de bares documentó mejorías rápidas en la función pulmonar después que se aprobaron las prohibiciones de fumar en espacios cerrados. Segundo, limitar el consumo de tabaco en lugares públicos ayuda a crear el sentido de que el consumo del tabaco es una conducta no aceptable socialmente y refuerza la idea de que no fumar es una norma de la sociedad. Asimismo, los fumadores que no pueden fumar en un sector público son más propensos a tratar de dejar el hábito.

En la actualidad, a pesar de algunos avances, la mayor parte de la población mundial se encuentra aún desprotegida por leyes y reglamentos estrictos antitabaco. En algunos países existen prohibiciones a nivel nacional, como en Turquía, la cual aprobó una prohibición en el año 2008 prohibiendo el consumo de tabaco en todos los espacios interiores incluyendo bares, cafés, restaurantes, estadios deportivos y en los jardines de mezquitas y hospitales. A menudo, las leyes que están en vigor han sido aprobadas localmente. En la Ciudad de Nueva York, por ejemplo, no se permite fumar en bares, restaurantes, clubes, parques públicos, playas urbanas e incluso en apartamentos de urbanizaciones de vivienda popular. Aunque aproximadamente 1.5 billones de personas en todo el mundo están actualmente protegidas en cierta medida por prohibiciones de fumar en lugares públicos, más de un 80% de la población mundial aún es vulnerable al humo de segunda mano.

En muchos países y ciudades, en algunos lugares públicos (por ej., aeropuertos) solo está permitido fumar en salas especialmente designadas para fumadores. Estas prohibiciones parciales a menudo no son efectivas. La ventilación de dichas salas de fumadores no elimina todo el humo, de modo que se producen filtraciones a través de las puertas y las ventanas. Además, esto permite que fumar se perciba aún como una norma social, lo que elimina un importante factor de motivación para que los fumadores abandonen el hábito.

Los gobiernos deben ser integrales y contundentes en sus políticas antitabaco. Por ejemplo, algunas jurisdicciones han empezado a incluir las pipas de agua en sus prohibiciones, o al menos han implementado prohibiciones parciales (por ej., los Emiratos Árabes Unidos). Las prohibiciones públicas de los cigarrillos electrónicos (incluyendo la Ciudad de Nueva York), no exentas de controversias, también se han vuelto más comunes en todo el mundo.


Ambientes libres de humo de tabaco

Países con todos los lugares públicos completamente libres de humo de tabaco (o al menos 90% de la población cubierta por legislación antitabaco subnacional completa).

Mala práctica

Las áreas designadas para fumar filtran el humo y hacen que fumar en público sea más aceptable

Fuentes

Photo by Neil W. Schluger

Buena práctica

Fumar está prohibido en las estaciones de tranvía en Turquía

Fuentes

Photo Credit: Designated Smoking Areas and Tram Station courtesy Neil Schluger / Vital Strategies.

Las mejores prácticas

Prohibir el tabaquismo en todos los lugares públicos interiores, lugares de trabajo cerrados y transporte público sin excepción (lo que incluye la eliminación de áreas designadas para fumar).

Las políticas deben ser integrales para que incluyan productos como pipas de agua y cigarros, que a menudo reciben un tratamiento especial.

Supervisar el cumplimiento y fortalecer la aplicación.

Considerar la inclusión de sanciones administrativas para establecimientos que no cumplen con la legislación (tal como la revocación de licencias).
Ampliar la lista de lugares externos (por ej., estadios) y semi-externos (por ej., patios cubiertos) donde se prohíbe fumar.

Políticas antitabaco a nivel de la ciudad (municipal)

Referencias

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